shutterstock_213325153(1)

¿Quieres vender un producto? Ofrece una experiencia

In Estrategias by Aureli VázquezLeave a Comment

Por Héctor Benedito, Director Creativo en bcnpress.

En una época de crisis como la que estamos viviendo, uno espera ver acciones de marketing protagonizadas por productos tangibles y concretos. Sin embargo, proliferan cada vez más las acciones donde la creatividad se base en la experiencia, las sensaciones. Ya cuando Toni Segarra (SCPF) nos sorpendió con su ‘Te gusta conducir?’ le estaba dando a BMW la apropiación del concepto ‘conducir’ mediante la promoción de la experiencia. No compras un coche; compras una experiencia, una sensación: ‘Conducir en libertad’.

Esto ha sido ya adoptado por muchas marcas, que dejan el producto en manos de la distribuidora. Cómo, si no, se entiende que DANONE venda tantos yogures no siendo el precio precisamente uno de sus motivos de compra.

Eso mismo hace DAMM con su campaña ‘meditarraneamente‘, con la que se apropió del anuncio del verano, como un día hizo ‘El Corte Inglés’ con la primavera. DAMM no vende cerveza, vende una experiencia. Lleva ya cuatro años con el mismo concepto, y sigue funcionando. El año pasado fue incluso una de las mayores demandas: ‘A ver si llega ya el clip de Estrella DAMM que este tiempo no hay quien lo aguante’. Y, mira por dónde, fue estrenarlo y llegar el buen tiempo…

McDonald’s deja de regalar vasos coleccionables para regalar experiencias. En una de sus campañas lo dejó así de claro: aquel que espere el vaso de la colección de este año, lo lleva claro…

Otro ejemplo de ‘venta’ de experiencias lo tenemos en el ámbito online, donde la tangibilización del producto se hace más compleja. Así pues, se ofrecen espacios para la experiencia. Como el colectivo ‘Lovermut‘, que ofrece el entorno del vermut como experiencia, un regreso al pasado. Donde el usuario expresa y explica sus experiencias con la bebida, el entorno, ya sea mediante blog, Facebook, Pinterest, youtube, Twitter… Un entorno, éste, muy emotivo que te transporta mediante emociones al lugar adecuado.

Uno se preguntará: ‘¿Y no sería mejor ir directo al grano y alardear de producto?’ Cuando uno ‘vende una experiencia’ espera que ésta empiece en el primer input de la comunicación y no acabe hasta que se haya consumido totalmente el producto adquirido (y sigue…). Así, cuando bebes una Estrella DAMM emulas la experiencia que el clip te ha vendido, igual que cuando conduces un BMW esperas sentir la sensación de libertad con la que soñabas. Por lo tanto es imprescindible que el producto esté a la altura de la ‘experiencia’ ofrecida.

Aureli Vázquez¿Quieres vender un producto? Ofrece una experiencia

Leave a Comment